Esta mañana se ha inaugurado la exposición de ‘Instrumentos de Tortura y Humillación’, instalada en el Centro de Interpretación ‘Torreón del Portillo de Santo Cristo’, gestionado por la empresa turística Atlante, y que estará abierta al público desde hoy, 24 de mayo, hasta el 17 de junio.

Como ha recordado la concejala de Turismo, Elena Rodríguez, la empresa Atlante es la encargada de gestionar tres espacios turísticos de la ciudad, tales como el Centro de Interpretación ‘Andrés de Vandelvira’, la Torre del Reloj y el Centro de Interpretación ‘Torreón del Portillo de Santo Cristo’. “Dentro de su gestión y planificación estaba incluido dinamizar estos espacios, para que resulten más interesantes”, ha apuntado.

Pues bien, una de esas actividades dinamizadoras ha sido la presentada esta mañana. “Vamos a poder ver una época muy negra de nuestra historia, en la que la Inquisición utilizaba, precisamente, estos métodos que hoy en día son una barbarie, para tener a los ciudadanos muy controlados”, ha indicado.

Así, ha continuado diciendo la concejala, esta exposición se encuentra enclavada en un maravilloso y estratégico espacio monumental de la ciudad, que fue rehabilitado y recuperado para ser un atractivo turístico más que oferta nuestra localidad a sus residentes y visitantes.

Para concluir con su intervención, Elena Rodríguez ha recordado que las visitas a los tres espacios -Centro de Interpretación Andrés de Vandelvira, Torre del Reloj y Centro de Interpretación ‘Torreón del Portillo del Santo Cristo’-, serán gratuitas para los empadronados en Úbeda y tendrá un coste de 3 euros (consultar descuentos) a las personas que vengan de fuera de la localidad.

LA EXPOSICIÓN

En cuanto a la exposición, Julia Carretero, gerente de la empresa turística Atlante, ha comentado que muestra lo “retorcido” que podía llegar a ser el ser humano.

En esta exposición, el visitante puede ver instrumentos de tortura y humillación como los collares para jugadores de cartas, un aplasta cabezas, el cepo, el garrote, el potro o ecúleo, el tormento de agua, la horquilla o tenedor de los herejes, la trenza de paja, el sanbenito o la cuna de judas. “Decían, además, que era dolorosísimo e insoportable que hicieran a alguien cosquillas”, ha resaltado también Julia Carretero. Y es que, como ha continuado diciendo, con estos instrumentos de tortura los acusados declaraban que eran culpables de lo que quisieran o se les antojara a sus delatores.

Como ha explicado la gerente de Atlante, éstos eran verdaderos instrumentos de tortura en los que las personas llegaban a sufrir y padecer hasta límites insospechados. “Algunas torturas eran realizadas en ‘petit comité’ y en otras era obligatorio que el público asistiera para que ellos vieran lo que les podía pasar”, ha matizado.