Esta semana os traigo un personaje interesante de nuestra historia local, ahora que estamos inmersos en las fiestas renacentistas de Úbeda y Baeza.

Os traigo la figura de Sebastián de Córdoba, que  a muchos os suena por ser el nombre de uno de los colegios públicos de nuestra ciudad, pero alcanzó renombre en esta época para la ciudad y para la literatura castellana de la época.

Sebastian de Córdoba nació en Úbeda aunque las  fechas de su nacimiento y muerte son inciertas podemos situarlas entre 1545 – 1604. Fue un escritor y poeta castellano.

Residente en Úbeda y de oficio tundidor, tuvo de vecino al pintor de origen italiano Julio de Aquiles. Utilizó los metros italianos en la línea de Garcilaso y Boscán, pero refundió y adaptó la obra de estos volviéndola a lo divino, siguiendo el ejemplo de Gerolamo Malipiero en su Petrarca Spirituale de 1536 y sus imitadores, para suprimirles su intención profana, en sus Obras de Boscán y Garcilaso trasladadas en materias cristianas y religiosas (Granada, 1575), usando el procedimiento del contrafactum:

Juan Boscán (1490-1542)

Consiste en usar un texto profano para, sustituyendo algunas de sus palabras, frases o versos, volverlo de temática religiosa, esto es, “a lo divino”, adaptación en la que algunos autores del Siglo de Oro se especializaron, por ejemplo el propio Sebastián de Córdoba o Juan López de Úbeda. Se diferencia de la parodia en que carece de intención burlesca. Por otra parte, y en el caso de las canciones, también puede usarse una música sacra para un texto profano o una música profana para un texto sagrado.

“Vine a leer las obras de Juan Boscán y de Garcilasso de la Vega, que compusieron en versos y ritmos diferentes, las quales andan juntas en un volumen, y entendí que aunque son ingeniosas y de altíssimos conceptos en su modo, son tan profanas y amorosas que son dañosas y noscivas mayormente para los mancebos y mugeres sin esperiencia. Púseme a trasladarlas y convertirlas por los mismos ritmos y consonantes en sentencias más provechosas para el ánima.”

(“Dedicatoria”)

Garcilaso de la Vega (1501-1536)

Esta obra, reimpresa en Zaragoza en 1577, influyó poderosamente en la lírica de San Juan de la Cruz; existe edición moderna realizada por el hispanista Glen R. Gale (Universidad de Michigan, 1971). El ejemplo de Sebastián de Córdoba lo siguió luego Juan de Andosilla Larramendi, autor de los famosos centones Christo nuestro señor en la Cruz hallado en los veros de Garcilaso de la Vega (Madrid, 1628)

No he encontrado  el trabajo de Sebastián de Córdoba, ni alguna imagen que nos recuerde pero sí os podemos dejar una visualización de la obra de Juan de Andosilla. Si quereis visualizar su obra pinchar el enlace que se os muestra más abajo.

Christo nuestro Señor en la cruz, hallado en los versos del principe de nuestros poetas, Garcilasso de la Vega, sacados de diferentes partes y vnidos con ley de centones : al serenissimo Cardenal Infante don Fernando de Austria, arçobispo de Toledo, &c. por Iuan de Andossilla Larramendi:

 

Enlace Christo nuestro Señor en la cruz..