El Centro de Servicios Sociales de la calle Ariza ha acogido la Comisión Local de Impulso Comunitario, que ha estado presidida por la concejala de Bienestar Social, Natalia Pérez Merino.

Como ha explicado Pérez Merino, en 2018 se celebraron las primeras jornadas en las que se elaboraron un Plan de Inclusión Social de la ciudad, gracias a colaboración de todos los miembros que componen esta Estrategia Regional Andaluza de Cohesión e Inclusión social, también denominada Fondos ERACIS.

Una de las finalidades de esta estrategia, ha seguido detallando la edil, es que las asociaciones sociales y vecinales de nuestra localidad dispusieran de fondos para impulsar proyectos sociales, en el marco del proyecto de ciudad diseñado por el gobierno local, y que la participación ciudadana cobrara un protagonismo especial a la hora de intervenir en zonas desfavorecidas. “Una vez las asociaciones han obtenido sus resoluciones, ya pueden empezar a ejecutar sus proyectos y sus planes, todo ello basado en el Plan de Inclusión Social”, ha apostillado.

La reunión de hoy, ha calificado la concejala, se trataba de dar un paso más y un punto de partida para el siguiente nivel, que se centrará en la constitución de unas mesas sectoriales que desarrollen un hoja de ruta a lo largo de todo el año.

“Estamos muy satisfechos desde que empezamos a gestionar esta estrategia. Es muy gratificante poder trabajar con las más de 23 asociaciones que están participando hoy aquí”, ha comentado.

En este sentido, la concejala de Bienestar Social ha concluido diciendo que quedan por delante tres años apasionantes, puesto que es una estrategia que además de posibilitar impulsar proyectos sociales, que inciden directamente en la ciudadanía, permitirá realizar contrataciones de personal para desarrollarla.

Esta iniciativa, impulsada por la Junta de Andalucía en 2018, es pionera en España, y está cofinanciada por la Unión Europea. La misma, permitirá mejorar la calidad de vida de las personas en situación o riesgo de exclusión social, y se ha articulado a través de la elaboración de un diagnóstico sobre la situación de desigualdad y exclusión territorial de Andalucía. La intervención se desarrollará bajo los criterios de participación de la ciudadanía, integración de la perspectiva de género y fomento de la solidaridad, equidad, interculturalidad y diversidad, centrado en las personas y las familias.