Las seis escuelas de verano puestas en marcha por la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación en la provincia de Jaén entran en la recta final después de casi un y medio de actividad y sin ningún tipo de incidencia. El programa Escuelas de Verano se desarrolla en el marco de Solidaridad y Garantía Alimentaria de Andalucía y desde el mes pasado viene proporcionando tres comidas diarias a 299 menores de entre 3 y 15 años, residentes en zonas desfavorecidas o que forman parte de familias en situación o riesgo de exclusión social.

 

La delegada territorial, Encarnación Gutiérrez, destaca que la presente edición está siendo, por el momento, “un éxito rotundo”. “Estamos muy contentos por el buen desarrollo, en general, del programa de escuelas de verano en la provincia. Una iniciativa que no deja de ser una prueba más del compromiso de la Junta de Andalucía y de la consejería con las familias más vulnerables que, además, ayuda realmente a mitigar la pobreza infantil en un momento marcado por la importante crisis socioeconómica derivada de la pandemia”. En este sentido, Gutiérrez ha recordado que “la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación ha aumentado este año la dotación presupuestaria para las escuelas de verano que, en el ámbito andaluz, alcanza los 2,5 millones de euros, lo que está permitiendo atender a más de 4.600 menores en 73 escuelas repartidas por toda Andalucía.

 

Encarnación Gutiérrez ha hecho estas declaraciones durante la visita realizada este mediodía a la Escuela de Verano Jaén-Magdalena, que gestiona la Fundación Don Bosco Salesianos Social y que se está desarrollando en el Centro de Educación Infantil y Primaria Ruíz Jiménez con la participación de 50 menores y una subvención de 28.086 euros.

 

En la edición de este año son seis las escuelas de verano que se han organizado en la provincia. Tres en la capital y otras tres ubicadas en Úbeda, Linares y Andújar, con una inversión total de 165.673 euros y gestionadas por entidades sin ánimo de lucro como son Cruz Roja, la Asociación de Mujeres Gitanas y “SinandoKalí”, además de la ya citada Fundación Don Bosco Salesianos Social. Están participando en total 299 menores que son atendidos por 64 profesionales entre educadores, monitores, limpiadoras o conductores, entre otros ejemplos.

 

En concreto, además de Escuela de Verano Jaén-Magdalena se han activado la escuela de verano de Cruz Roja Española, que se está celebrando en Andújar con una subvención de 30.971 euros y 43 niños y niñas beneficiarios, la escuela de verano “Majarele 2021” que gestiona Sinando Kalí en el centro de profesores de Jaén con la participación de 56 menores y una subvención de 18.759 euros y las otras tres cuya gestión corresponde a la la Fundación Don Bosco Salesianos Social: la escuela de verano Linares-Arrayanes, con una ayuda de 29.351 euros y 50 niños y niñas, la escuela de verano Úbeda-Barrio la Alameda y Los Cerros, con una ayuda de 28.412 euros y 50 menores y la escuela de verano Polígono del Valle, también en la capital, con una subvención de 30.092 euros y 50 niños y niñas como beneficiarios.

 

«Las escuelas de verano no solo garantizan que menores en situación de vulnerabilidad disfruten de tres comidas diarias y vean mejoradas sus condiciones de vida, también son un recurso que contribuye a la conciliación de la vida familiar y laboral durante el periodo estival”, ha destacado la responsable de políticas sociales en la provincia. Encarnación Gutiérrez ha destacado igualmente que “las escuelas contribuyen a la creación de empleo en Andalucía». En este sentido, los recursos activados han posibilitado la contratación directa de más de 600 personas en la comunidad autónoma y de 64 en el caso de la provincia de Jaén en zonas identificadas en el contexto de la Estrategia Regional Andaluza de Cohesión e Inclusión Social, Intervención en zonas desfavorecidas (ERACIS). De la misma manera, ha permitido generar un importante número de empleos indirectos a través de las empresas de catering, seguridad, limpieza o parques de ocio.

 

Acciones socio educativas saludables

 

“Gran parte del éxito de las escuelas reside en que se organizan acciones socio educativas relacionadas con el refuerzo de los contenidos curriculares y con el aprendizaje de hábitos saludables relacionados con la alimentación e higiene, así como actividades de ocio y tiempo libre entre las que figuran talleres deportivos, de reciclaje, de manualidades, teatro, playa o piscina”, ha asegurado. El objetivo principal, ha remarcado, “es llegar a un sector de población muy vulnerable y garantizarle la alimentación en este periodo vacacional”. Palabras con la que la delegada territorial ha hecho referencia a los informes de las asociaciones que trabajan por la infancia y que inciden en que el confinamiento por el coronavirus complicó las opciones de muchas familias vulnerables para acceder a productos básicos y seguir una dieta equilibrada, saludable y suficiente. Asimismo, la falta de relación con otros niños y los obstáculos de algunas familias para conciliar se han traducido en situaciones de mayor estrés y mal ambiente familiar, que afecta directamente a los menores. «Las escuelas de verano nos permiten poner a disposición de la población infantil de zonas desfavorecidas una oferta de ocio alternativa y atractiva para los meses de verano, siempre con todas las garantías de seguridad frente al coronavirus», ha señalado, para concluir destacando que las Escuelas de Verano suponen, además, un entorno «muy favorable para la detección de situaciones de riesgo y desprotección de los menores”.