La Orquesta Ciudad de Granada fue la encargada de inaugurar anoche la edición número 34 del Festival Internacional de Música y Danza ‘Ciudad de Úbeda’, que desde este fin de semana vuelve a poner banda sonora a la primavera ubetense con una programación de altura y que supone un regreso a la normalidad tras los complicados últimos años de pandemia, aunque la música nunca dejó de sonar.
Para una cita tan especial, el auditorio del Hospital de Santiago se mostró abarrotado, recuperando el ambiente de tantos grandes conciertos desarrollados en este emblemático espacio. Y para la ocasión, la prestigiosa formación granadina llegó bajo las órdenes de Lucía Marín, una de las más destacadas directoras españolas en la actualidad, quien ha estado al frente de las principales orquestas del país en algunas de las más importantes salas.
Fue su primera actuación en Úbeda, un lugar muy especial para ella. En los momentos previos al recital recordaba las innumerables ocasiones en que se había desplazado desde su Linares natal y había acudido como público a este mismo auditorio para disfrutar del buen hacer de otros músicos. Destacaba así la importancia y grandeza de este festival y la satisfacción de formar parte, por fin, de su programación.
Además, la Orquesta Ciudad de Granada contó con Domenico Codispoti, pianista italiano aplaudido por la crítica internacional que destaca por su técnica, sensibilidad y madurez interpretativa. También mostró su alegría de pisar de nuevo este escenario que conoce bien tras haber actuado en otras ediciones, tanto en solitario como con distintas formaciones.
El programa inaugural incluyó el ‘Concierto para piano número 2’ de Rachmaninov y la ‘Sinfonía número 9 (Del Nuevo Mundo)’ de Dvorak. Dos obras de gran complejidad que hubo que preparar concienzudamente. Todos los participantes estuvieron a la altura y regalaron a los presentes una velada memorable.
Comenzó así una programación que se alargará hasta el 1 de julio y que marcará el inicio de una nueva era para el festival. Contará con grandes solistas del ámbito clásico, como Arcadi Volodos, Joaquín Achúcarro, Olga Peretyatko o Julian Rachlin; prestigiosas formaciones orquestales, como la Orquesta de Radio Televisión Española, la Accademia Bizantina o la Madrid Soloists Chamber Orchestra; populares artistas de otros atractivos estilos musicales, como el Dúo Dinámico, Estrella Morente o Tomatito; y espectáculos de danza, como el que protagonizará Marcat Dance, hogar artístico del multipremiado coreógrafo Mario Bermudez Gil, jiennense de Vilches, co-fundador de la compañía junto a la americana Catherine Coury.

Ciclos paralelos
Al programa principal se le sumarán ciclos paralelos y coproducciones, así como alianzas con distintas instituciones y organismos para configurar una edición sumamente atractiva. El ciclo ‘Música y Patrimonio’, la coproducción con el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, la atención a los jóvenes valores del futuro con el ciclo ‘Stage Pro’, ‘La Academia’ junto a la UNED y el ‘Úbeda Soundtrack Fest’ enfocado a la música de cine, completarán un diseño final de 30 eventos durante mes y medio de intensa actividad. Todo un récord de propuestas dentro de la historia del ciclo cultural ubetense.

El piano como protagonista
Esta edición girará en torno al piano. El público escuchará este instrumento a través de las manos de figuras legendarias y desde distintas perspectivas, visiones y patrones interpretativos. Esta temática será el eje vertebrador del festival, de ‘La Academia’ y del ‘Úbeda Soundtrack Fest’. En este contexto, se producirán dos eventos excepcionales. Por un lado, la actuación de Arcadi Volodos (27 de mayo), todo un acontecimiento artístico para celebrar su reciente 50 cumpleaños. Será su primer concierto en España en 2022. Y por otro lado, el concierto de Joaquín Achúcarro (17 de junio) y el homenaje (18 de junio) que se rendirá a una de las carreras pianísticas más longevas y sensibles unos meses antes de su 90 cumpleaños.

Experiencia única
El Festival de Úbeda es uno de los más especiales de España. Permite vivir una experiencia única porque su excelencia y variedad musical está impregnada de un entorno único reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, una gastronomía singular, una climatología especial y una programación de primer nivel. Una experiencia incomparable que abarca todos los sentidos por la exquisita música del festival, el olor de la primavera, el sabor del aceite de oliva, el tacto de la cerámica y la vista del Renacimiento.
La Asociación Cultural Amigos de la Música de Úbeda, un colectivo sin ánimo de lucro, puso en marcha hace 34 años este proyecto que procede del impulso y la energía de la ciudadanía, respaldado desde lo público y lo privado. No en vano, cuenta con el patrocino y colaboración de numerosas administraciones, entidades y empresas, que anualmente apoyan el ciclo y lo hacen posible. Forman una gran familia y hacen que el de Úbeda sea el festival con la mayor cartera de mecenas. Junto a Amigos de la Música, sus instituciones rectoras son el Ayuntamiento de Úbeda, la Diputación Provincial de Jaén, el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música de España (INAEM) y la Junta de Andalucía.