La Fundación Huerta de san Antonio acoge del 19 al 22 de octubre el encuentro final de HITTS, un proyecto europeo que ha trabajado durante tres años para convertir el patrimonio cultural y natural en una oportunidad de desarrollo sostenible para los territorios rurales.
La cita permitirá compartir los resultados de siete territorios participantes, presentar herramientas para la activación del patrimonio y debatir sobre el futuro de una Europa construida desde sus comunidades locales.
ÚBEDA. ¿Cómo puede el patrimonio contribuir a que los territorios rurales tengan más vida, actividad económica y oportunidades de futuro? Esta pregunta ha guiado durante tres años el proyecto europeo HITTS, que celebrará su encuentro final del 19 al 22 de octubre en la iglesia de San Lorenzo de Úbeda, sede de la Fundación Huerta de San Antonio (FHsA).
Financiado por el programa Interreg Sudoe a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), HITTS ha reunido a siete territorios de España, Francia y Portugal con un objetivo común: explorar nuevas formas de conservar, interpretar y activar el patrimonio cultural y natural, vinculándolo a la innovación, la participación ciudadana y el turismo sostenible.
El proyecto parte de una realidad compartida por numerosas zonas rurales europeas: la despoblación, el envejecimiento, la pérdida de talento y de actividad económica, la infrautilización de los recursos patrimoniales y la desconexión entre los agentes que trabajan en el territorio. Frente a estos desafíos, HITTS propone una mirada diferente: el patrimonio no es únicamente una herencia que debe conservarse, sino también un recurso capaz de generar oportunidades, fortalecer la identidad local y contribuir al desarrollo de las comunidades.
Con un presupuesto de 1,67 millones de euros, HITTS ha desarrollado durante el periodo 2024-2026 una estrategia compartida para afrontar estos retos desde las particularidades de cada territorio. El trabajo ha incluido diagnósticos territoriales, procesos participativos, herramientas digitales, actividades formativas y experiencias piloto orientadas a ensayar nuevas formas de gestión y aprovechamiento sostenible del patrimonio.
Siete territorios, tres países y una estrategia compartida
El proyecto ha conectado realidades muy diferentes: la iglesia de San Lorenzo de Úbeda; las salinas históricas de Añana, en Álava; los paisajes culturales de los Campos de Montiel y Calatrava, en Ciudad Real; el patrimonio natural y cultural de Montalegre y el Medio Tajo, en Portugal; y los espacios naturales y paisajes singulares de los Grands Causses y Aven Armand, en Francia.
Siete territorios que comparten el desafío de encontrar nuevas oportunidades para sus recursos patrimoniales y convertirlos en motores de actividad, cohesión social y desarrollo local. A partir del conocimiento de cada lugar y de las aportaciones de sus comunidades, HITTS ha trabajado en una estrategia común inspirada también en los principios de la Nueva Bauhaus Europea: belleza, inclusión y sostenibilidad.
Esta estrategia se ha llevado a la práctica mediante tres experiencias piloto. En España, el trabajo se ha centrado en hacer el patrimonio más accesible; en Francia, en activar espacios patrimoniales a través del arte y la participación local; y en Portugal, en recuperar y poner en valor caminos y lagares tradicionales vinculados al paisaje y a la vida rural.
El proyecto deja, además, un conjunto de herramientas para continuar este trabajo: planes de acción territoriales, mapas e inventarios de recursos patrimoniales, guías para explorar nuevos usos del patrimonio, materiales formativos y recursos digitales que facilitan el intercambio de conocimientos y experiencias. El reto ahora es que estos resultados sigan siendo útiles más allá de la duración del proyecto y puedan inspirar nuevas iniciativas en otros territorios rurales europeos.
San Lorenzo: de la recuperación patrimonial a un espacio para la comunidad
La elección de San Lorenzo como sede del encuentro final tiene un significado especial. Situada en el casco histórico de Úbeda, ciudad declarada Patrimonio Mundial junto con Baeza, la iglesia representa una experiencia de recuperación patrimonial que ha buscado ir más allá de la restauración arquitectónica. Tras años de abandono, la Fundación Huerta de san Antonio inició en 2013 un proceso para recuperar el edificio y devolverlo a la vida de la ciudad. Desde entonces, San Lorenzo ha ido consolidándose como un espacio abierto a la cultura, la creación, el conocimiento y la participación ciudadana.
En el marco de HITTS, esta trayectoria se ha concretado en un plan de acción que aborda la accesibilidad, los nuevos usos del edificio, la actividad cultural y la relación del patrimonio con el territorio. El objetivo es avanzar hacia un espacio cada vez más accesible, capaz de acoger a públicos diversos y de contribuir al desarrollo cultural y turístico sostenible. San Lorenzo constituye así un ejemplo de una de las ideas centrales del proyecto: conservar el patrimonio es imprescindible, pero garantizar su futuro exige también mantenerlo vivo, conectarlo con las personas y convertirlo en parte activa de la comunidad.
Un encuentro europeo abierto a la ciudadanía
El encuentro final combinará reuniones de trabajo entre los participantes del proyecto con actividades culturales abiertas al público en la iglesia de San Lorenzo.
La programación comenzará el lunes 19 de octubre con la inauguración de una exposición dedicada a HITTS, que permitirá recorrer sus principales objetivos, los siete territorios participantes, las experiencias piloto y los resultados alcanzados. La muestra incluirá fotografías, vídeos y códigos QR para acceder a los materiales y herramientas desarrollados durante el proyecto.
La agenda cultural continuará con teatro y narración oral, mientras que la jornada del jueves 22 estará dedicada a la presentación conjunta de los territorios participantes y a una mesa redonda titulada “Voces de moderado optimismo: De la Europa de los pueblos a la Europa de los ciudadanos”.
Con este encuentro, HITTS cierra una etapa de cooperación entre territorios de tres países, pero plantea también una continuidad: aprovechar el conocimiento compartido, mantener las redes de colaboración y trasladar lo aprendido a nuevos contextos.
Porque el futuro del patrimonio rural no depende únicamente de su conservación material. Depende también de la capacidad de las comunidades para reconocer su valor, colaborar y construir nuevas oportunidades a partir de él. Desde San Lorenzo, un edificio que ha pasado del abandono a convertirse en un espacio cultural abierto a la ciudadanía, HITTS invita a mirar el patrimonio como algo más que un legado del pasado: una herramienta para construir territorios con más vida y futuro.







